Los Cuentos para niños perversos son versiones paródicas de algunos de los cuentos tradicionales más conocidos. Los personajes femeninos, cando-rosos y sumisos en las versiones tradicionales, ya no son tan ingenuos. Así, Cenicienta ya no busca ningún príncipe azul, y Caperucita Roja, la inocente niña víctima de los engaños del lobo, se convierte en una asesina a sangre fría de lobos feroces y cerditos indefensos.

Por otro lado, la carga humorística también reside en el juego con la métrica y la rima; en la sucesión de pareados simpáticos y socarrones.Nosotros, para construir este espectáculo, hemos escogido tres versiones de cuentos clásicospara nuestro público más perverso: Cenicienta, Caperucita Roja y Los tres cerditos.

Cenicienta, las Malvadas Hermanastras, el Príncipe, el Lobo Feroz, la Abuelita, los Tres Cerditos…. A todos les hemos convertido en títeres. Algunos son planos; otros de guante; de hilo; de varilla; incluso hay sombras chinas sin sombra…Todos, junto a los dos actores, puestos al servicio de la narración. Y así como don Quijote durante la representación de El retablo de la liber-tad de Melisendra arremete contra toda la titerera, en nuestro escenario se produce una pequeña masacre incruenta donde no dejamos títere con cabeza…

Los titiriteros no se ocultan, trabajan a la vista, rompen las reglas (si es que existen) de manipulación. Los títeres escapan de sus castillos; las sombras se muestran desnudas, sin pantalla que las resguarde; un monitor de televisión hace las veces de retablo y muestra otra dimen-sión de los objetos y la acción.Otro elemento fundamental es la música que acompaña a la acción. Más allá de su función dramática, estética y narrativa, la selección musical de este espectáculo constituye un collage intencionadamente exagerado. Temas lle-nos de referencias que marcan el ritmo de cada relato y apoyan el humor gamberro y un poco negro de estos cuentos.Y con todos estos recursos, elaboramos un espectáculo de actor. Buscamos, como siempre, una relación directa con el espec-tador, dirigirnos a él tratando de encontrar, dentro del artificio, una comunicación sincera y real.

Baychimo es una compañía de teatro, y entendemos el concepto de compañía como un equipo estable de trabajo. Los retos que plantean cada uno de los miembros se afrontan colectivamente y las conclusiones  tratan de estar asociadas a una mirada continua a nuestro alrededor.

Algunas de nuestras referencias están en otras compañías. En las grandes compañías que han tenido el placer y el lujo de llevar a cabo un continuo trabajo de investigación teatral, y en las pequeñas compañías, a veces muy pequeñas, que imitando a las grandes, han encontrado sus propias conclusiones, en un contexto a menudo nada favorecedor. Todo nuestro respeto. Pero no solo nos miramos en otras compañías de teatro; admiramos a todos aquellos que persiguen la belleza y son capaces de verla y transmitírnosla en diversas formas.

Queremos destacar la implicación de Baychimo con el teatro para niños. Si bien no nos gusta limitar nuestra actividad a un solo sector de público, nuestro desarrollo profesional y nuestros impulsos a la hora de afrontar nuevos objetivos, aparecen pensando en los espectadores más pequeños, teniéndolos en cuenta como espectadoros de esta web.